San Miguel de Allende celebrará una vez más el Convite de Locos

Like a Tourist.- San Miguel de Allende celebrará una nueva edición del Convite de Locos, una festividad única, llena de magia, originalidad y tradición, en honor a San Antonio de Padua, conocido como el Santo de los Huertos, que como cada año se lleva a cabo el domingo posterior al 13 de junio.

El Convite de Locos, es uno de los festejos más esperados en San Miguel de Allende, un día colorido, lleno de diversión, donde se paraliza la ciudad por más de cinco horas por el gran celebración en honor a la festividad de San Antonio de Padua, una fiesta  que se realiza desde hace más de 40 años, sin embargo, la tradición en honor al Santo de los Huertos, se remonta en el siglo XIX.

Este desfile nace de la danza de los hortelanos que tradicionalmente se bailaba para las fiestas en honor a San Isidro Labrador y San Pascual Baylón. Como las personas se agrupaban para ver la danza y no les permitía bailar, se comenzó a incluir hombres vestidos de espantapájaros para asustar a los curiosos a fin de que abrieran espacio para la danza.

A estos personajes se les comenzó a llamar “locos” y posteriormente los disfraces fueron evolucionando a trajes de coloridos payasos, con bombachas y máscaras de cartón o madera.

En la actualidad, miles de personas disfrazadas como la imaginación lo permita, recorren bailando las calles de la ciudad, desde la Parroquia de San Antonio de Padua hasta el centro de San Miguel de Allende, acompañados de carros alegóricos y música.

Durante el desfile los participantes arrojan dulces a los niños. Al concluir este desfile, los “locos” vuelven a la Parroquia de San Antonio de Padua para seguir bailando el resto de la tarde.

La fama se ha extendido de tal manera que actualmente no solo participan los sanmiguelenses, sino que los visitantes nacionales e internacionales que arriban al destino, se dan cita año con año, para formar parte de esta festividad o de disfrutar viendo los diversos disfraces para pasar una tarde de alegría y color.

San Miguel de Allende se transforma en una fiesta colectiva, llena de desfiles, comparsas, color, música y mucha alegría en sus calles, con el carácter de un verdadero carnaval con una de las tradiciones más antiguas de la región, que demuestra una vez más que esta ciudad Patrimonio de la Humanidad es el corazón que hace latir a México y el mundo.